Juan Izquierdo
Fotógrafo y fundador de J.I.M. Más de dos décadas convirtiendo la luz en imágenes que comunican.
Con más de 25 años de experiencia, he trabajado estrechamente con agencias de publicidad en proyectos de fotografía publicitaria y de producto.
Mi formación en marketing comercial me aportó una base estratégica que impulsó mi trayectoria hacia la publicidad y la fotografía, campos en los que he desarrollado y consolidado mi carrera profesional.
No busco solo una imagen bonita: busco la imagen que cumple un objetivo. Por eso cuido cada detalle con meticulosidad, adaptándome a lo que cada proyecto necesita para lograr resultados limpios, elegantes y con intención.
Tres cosas que no negocio.
Mirada estratégica
Vengo del marketing. La imagen no es solo estética: trabaja para tu marca y tu objetivo.
Meticulosidad
Cada reflejo, cada sombra, cada detalle bajo control. Sin atajos ni términos medios.
Cercanía
Un trato directo y un ambiente relajado para que el resultado sea auténtico.
¿Lo hacemos?
Cuéntame tu proyecto. Contesto yo mismo y vemos juntos cómo darle forma.
Veinticinco años aprendiendo a mirar
Empecé a trabajar como fotógrafo en 1998 y desde entonces no he dejado de hacerlo en Tenerife. Buena parte de esos años los he pasado al lado de agencias de publicidad, resolviendo encargos de producto y campaña en los que no había margen para el error: una botella tenía que brillar sin reflejar el estudio, una etiqueta tenía que leerse perfecta y una serie de cincuenta referencias tenía que parecer hecha el mismo día. Ese tipo de trabajo te obliga a entender la luz con precisión, y esa precisión es la base de todo lo que hago hoy.
Mi formación en marketing comercial es algo que noto en cada encargo. Me interesa tanto cómo se ve una imagen como para qué sirve: dónde se va a publicar, a quién tiene que convencer y qué información debe dar. Por eso mi primera pregunta nunca es «¿qué fondo quieres?», sino «¿qué necesitas conseguir con estas fotos?». Una fotografía comercial bonita pero que no ayuda a vender es una fotografía fallida.
Por qué J.I.M. son tres oficios
Con los años el estudio fue creciendo en la misma dirección que las necesidades de mis clientes. Muchas marcas me pedían un espacio donde producir con calidad sin tener que montar un plató, así que abrí también mi propio espacio de trabajo al alquiler por horas o jornada para fotógrafos, marcas y creadores. Después llegaron los encargos en los que la foto desde el suelo se quedaba corta: fincas, hoteles, obras, instalaciones industriales. Por eso hoy la fotografía y vídeo con dron forma parte del mismo servicio, siempre con vuelos planificados, asegurados y realizados por piloto certificado. La fotografía profesional sigue siendo el centro, pero poder resolver estudio, fotografía y aire con un único criterio es lo que más valoran quienes trabajan conmigo.
Cómo trabajo
Me gusta la preparación. Antes de cada sesión reviso el briefing, pido referencias, compruebo formatos y dejo decidido todo lo que se puede decidir en frío, porque el tiempo de estudio es para fotografiar, no para improvisar. Durante la sesión trabajo con calma y con método: fijo un criterio de luz y encuadre y lo mantengo, reviso cada toma contra la anterior y no paso a la siguiente referencia hasta que la actual está bien. En retrato, la calma es todavía más importante; la mayoría de personas que fotografío no son modelos y necesitan unos minutos y unas indicaciones sencillas para dejar de pensar en la cámara.
El retoque lo hago yo, con una norma clara: limpio, igualo y ajusto, pero no invento. Si el producto que ve el cliente en la foto no es el que recibe en casa, la foto ha fracasado aunque sea espectacular. Hablo de ese límite en qué es el retoque y dónde está el límite.
Con quién trabajo
Mis clientes son sobre todo marcas canarias de alimentación y bebidas, comercios y artesanos, hoteles, inmobiliarias, estudios de arquitectura, despachos y clínicas, además de agencias que me encargan la parte fotográfica de sus campañas. En el portafolio puedes ver una selección de producto, retrato, arquitectura y proyectos creativos, entre ellos trabajos de producto para marcas como Arehucas, Viña Norte o Capitán Kidd. También trabajo con muchos profesionales que necesitan una buena fotografía para LinkedIn o un reportaje de marca personal, y con modelos y actores que preparan su book.
Lo que me importa
Que cada cliente sepa desde el principio qué va a recibir, cuándo y en qué condiciones. Que el presupuesto no tenga letra pequeña sobre número de imágenes o derechos de uso. Que el trato sea directo: cuando me escribes, te respondo yo. Y que las fotos sigan funcionando dentro de varios años, porque una buena sesión es una inversión que trabaja mucho tiempo en tu web, tu catálogo y tus campañas; lo explico en por qué una fotografía profesional no es una fotografía cara.
Dónde encontrarme
Mi estudio ocupa el local bajo del número 35 de la calle del Poeta Viana, en pleno Santa Cruz, y desde allí me muevo por toda la isla como fotógrafo en Tenerife. Puedes ver mi trabajo más reciente en Instagram como @JIM.FOTOGRAFOS, leer lo que escribo sobre el oficio en el blog o, si tienes un proyecto en mente, contármelo directamente. Te responderé personalmente.
Lecciones que me ha dejado el oficio
Que pocas cosas cuestan tanto de iluminar como los cubitos dentro de una copa, y que por eso el set debe estar listo antes de abrir el congelador. Que un buen briefing ahorra más horas que cualquier equipo nuevo. Que las personas que dicen que «no salen bien en las fotos» casi siempre salen bien cuando se relajan y dejan de posar. Que la coherencia de un catálogo vale más que la brillantez de una imagen suelta. Y que el cliente no compra fotografías: compra que su producto, su espacio o su equipo se entiendan y resulten creíbles.
Muchas de esas lecciones las he ido escribiendo en el blog, en artículos como hielo, cristal y reflejos en la fotografía de bebidas, cómo posar si no eres modelo o cómo mantener la coherencia visual en un catálogo. Si estás pensando en contratar una sesión, te ayudarán a llegar con las ideas claras y a sacar más partido a la producción.
Una forma de trabajar cercana
J.I.M. no es una agencia con departamentos: soy yo quien atiende la consulta, prepara el presupuesto, dispara, retoca y entrega. Eso tiene una ventaja evidente, porque quien habla contigo al principio es quien toma las decisiones durante la sesión, y no se pierde información por el camino. Cuando un proyecto necesita más manos, como un estilista, maquillaje o un equipo de vídeo, lo coordino yo y te lo indico en el presupuesto desde el primer momento.
Si quieres hacerte una idea de cómo trabajo antes de escribirme, el mejor punto de partida es ver el portafolio y leer lo que cuentan quienes han pasado por el estudio en la página de inicio. Y si ya tienes claro lo que necesitas, cuéntamelo sin compromiso.
Sectores con los que trabajo hoy
Con los años, el tipo de encargos se ha ido ampliando. Además del producto, el retrato y la arquitectura, hoy trabajo para concesionarios, empresas náuticas, marcas de alimentación, gimnasios, startups, empresas industriales y de reformas, y hago recorridos 360 para viviendas, hoteles y locales. También colaboro con agencias de publicidad de dentro y fuera de las islas que necesitan un fotógrafo local de confianza. Si quieres ver cómo planteo cada uno de estos trabajos, tienes toda la información en la sección de fotografía profesional, y si prefieres leer sobre el oficio, en el blog tienes artículos como la luz de Canarias para fotografiar o color fiel en fotografía de producto.