Drones y fotografía aérea

Normativa de drones en España: lo que hay que saber

Cada vez que alguien me pregunta si puede grabar su casa o su negocio con el dron que se ha comprado, la respuesta empieza igual: depende. Depende de dónde, de para qué, del peso del aparato y de la formación de quien lo vuela. La normativa de drones en España puede parecer complicada al principio, pero se entiende bien si se conoce su lógica. En este artículo resumo los conceptos básicos que cualquier persona o empresa debería conocer antes de volar o de contratar un vuelo.

Fotografía de arquitectura con líneas y volumen de un edificio en Tenerife

Antes de seguir, una advertencia: este texto es una explicación general desde la experiencia de un piloto profesional, no asesoramiento jurídico. La normativa se actualiza con frecuencia, así que antes de cualquier operación conviene consultar siempre la información oficial de la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA).

Una normativa europea basada en el riesgo

Desde hace unos años, los drones en España se rigen principalmente por la normativa europea común, que se aplica igual en todos los países de la Unión, complementada por normas nacionales. Su idea central es clasificar las operaciones según el riesgo que suponen. No importa tanto si el uso es recreativo o profesional como el peso del dron, dónde se vuela y qué hay debajo: personas, edificios, carreteras o campo abierto.

Con ese criterio, las operaciones se dividen en tres grandes categorías. La categoría abierta agrupa los vuelos de menor riesgo, con drones ligeros, a baja altura, siempre a la vista del piloto y lejos de personas. La categoría específica incluye operaciones de mayor riesgo, que requieren un análisis previo, declaraciones o autorizaciones. Y la categoría certificada se reserva para operaciones de riesgo muy alto, más cercanas a la aviación tripulada.

Registro, formación e identificación

Salvo excepciones para aparatos muy pequeños, quien vuela un dron debe registrarse como operador ante AESA y colocar su número de operador de forma visible en el aparato. Además, el piloto debe haber superado la formación correspondiente a la subcategoría en la que va a volar, que va desde cursos y exámenes en línea para las operaciones más sencillas hasta formaciones más exigentes para las operaciones de mayor riesgo. Los drones más recientes llevan además una etiqueta de clase que indica en qué subcategorías pueden usarse.

Seguro de responsabilidad civil

Volar un dron implica la posibilidad de causar daños a personas o bienes. Por eso, para la mayoría de operaciones, y en particular para cualquier uso profesional, es obligatorio o muy recomendable contar con un seguro de responsabilidad civil adecuado. Si contratas a alguien para grabar con dron, pregunta siempre si tiene seguro y qué cubre. Si algo sale mal y el operador no está asegurado, el problema puede acabar afectando a quien contrató el servicio.

Dónde se puede volar

La normativa establece reglas generales, como una altura máxima de vuelo, la obligación de mantener el dron a la vista y la prohibición de sobrevolar aglomeraciones de personas. Pero además existen zonas geográficas con restricciones específicas: entornos de aeropuertos y helipuertos, espacios naturales protegidos, infraestructuras críticas, zonas militares o núcleos urbanos. En algunos casos el vuelo está prohibido; en otros, se permite con coordinación o autorización previa.

La forma más práctica de comprobarlo es el visor de espacio aéreo de ENAIRE para drones, que muestra estas zonas sobre un mapa. En una isla como Tenerife, con dos aeropuertos y gran parte del territorio protegido, esta comprobación es imprescindible; lo explico en detalle en dónde se puede volar un dron en Tenerife.

Vuelos en ciudad

Volar sobre un núcleo urbano es una de las situaciones más reguladas. En operaciones profesionales suele ser necesario cumplir requisitos adicionales de la categoría en la que se opera, comunicar el vuelo con antelación a las autoridades competentes y establecer medidas de seguridad sobre el terreno, como delimitar una zona sin personas debajo del dron. Por eso grabar en el centro de una ciudad exige más planificación y tiempo que hacerlo en una zona rural.

Privacidad y protección de datos

La normativa aeronáutica no es la única que hay que tener en cuenta. Las imágenes tomadas con un dron pueden captar personas identificables, matrículas o el interior de propiedades privadas, y eso entra en el terreno de la protección de datos y del derecho a la intimidad. Aunque un vuelo esté permitido, conviene planificar los encuadres para no invadir la privacidad de terceros y, cuando aparezcan personas identificables en un uso comercial, contar con su consentimiento.

Uso recreativo frente a uso profesional

Aunque la normativa europea se centra en el riesgo, en la práctica una operación profesional implica más responsabilidades: documentación, planificación, seguro y, según el caso, declaraciones o autorizaciones. Si una empresa necesita imágenes aéreas para su comunicación, lo razonable es contratar a un operador profesional que asuma esas obligaciones, en lugar de que un empleado vuele un dron propio sin la formación ni el seguro adecuados.

Qué pedir a un operador profesional

Si vas a contratar un servicio aéreo, pide que el operador confirme que está registrado, que el piloto tiene la formación necesaria para ese tipo de vuelo, que dispone de seguro y que ha comprobado las restricciones de la zona. Un profesional te dará estas respuestas sin problema y te explicará cómo va a planificar la operación. En mi caso, lo detallo en piloto de dron certificado en Canarias, y puedes ver los servicios más habituales en grabación con drones.

Errores habituales de quien empieza

Muchos problemas con drones vienen de la falta de información más que de la mala intención. Algunos errores frecuentes son volar sin estar registrado como operador, no llevar el número de operador visible en el aparato, despegar en zonas próximas a aeropuertos sin comprobar el espacio aéreo, sobrevolar playas o eventos con gente, volar de noche sin cumplir los requisitos específicos o subir por encima de la altura permitida para conseguir una toma más espectacular. También es habitual publicar en redes vídeos grabados en espacios protegidos sin autorización. Conocer las normas básicas evita sanciones y, sobre todo, riesgos para las personas.

Drones pequeños: ¿también cuentan?

Existe la idea de que los drones muy ligeros están exentos de todo. Es cierto que tienen menos requisitos que los de mayor peso, pero no significa que no haya normas: siguen aplicándose las restricciones de zonas geográficas, la prohibición de sobrevolar aglomeraciones, el respeto a la privacidad y, si el dron lleva cámara, en muchos casos la obligación de registrarse como operador. Antes de volar cualquier dron, por pequeño que sea, conviene consultar los requisitos vigentes en la web de la autoridad aeronáutica.

Uso profesional y responsabilidad

Cuando una empresa encarga imágenes aéreas, es importante que el operador cumpla con todas sus obligaciones, porque una operación irregular puede generar problemas también para quien la contrató. Un profesional planifica cada vuelo, comprueba las restricciones, dispone de seguro y documenta la operación. Además, sabe cuándo no volar: si las condiciones no son seguras o la zona no lo permite, lo dice y propone alternativas. Si necesitas imágenes aéreas para tu empresa, tienes los servicios más habituales en vídeo corporativo con dron, dron para fincas y explotaciones agrícolas y fotografía náutica.

Normativa en Canarias

En Canarias se aplica la misma normativa estatal y europea que en el resto de España, pero la geografía de las islas añade particularidades: aeropuertos relativamente cercanos a zonas muy pobladas y turísticas, gran cantidad de espacios naturales protegidos y costas con fauna sensible. En Tenerife, por ejemplo, buena parte de la costa sur está condicionada por la cercanía del aeropuerto Tenerife Sur, y el norte por la de Tenerife Norte. Lo explico con más detalle en dónde se puede volar un dron en Tenerife y, desde el punto de vista de las zonas turísticas, en fotógrafo en Arona y Los Cristianos.